USANDO LA BLACK -CARD

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La black card es otra utilidad muy práctica que nos permite obtener esas fotografías que, por su composición y por sus diferencias de luminosidad, si no corrigiésemos estas diferencias de luz equilibrando las diferentes zonas de la imagen, no podríamos obtenerlas nunca.

Vamos a ver cómo se trabaja con la Black Card o Tarjeta negra.

 


Primeramente nos pararemos a recordar la relación existente entre la velocidad y la apertura del diafragma en una toma fotográfica. Dependiendo de la intensidad de luz que tengamos en una imagen, ajustaremos la velocidad de disparo y la apertura de nuestro diafragma, en la medida de que a mayor cantidad de luz necesitaremos mayor velocidad de disparo y/o menor apertura del diafragma para evitar que quememos la toma por exceso de luz. En el caso contrario a menor cantidad de luz, aumentaremos el tiempo de disparo y/o aumentaremos la apertura del diafragma para que la toma no se nos quede oscura por falta de luz.

Bien, ¿qué ocurre cuando nos encontramos con una toma en la que una parte de la imagen necesita una velocidad de disparo lenta y/o una apertura de diafragma amplia mientras que en otra parte del encuadre la intensidad de luz exige una velocidad de disparo rápida y/o una apertura de diafragma estrecha?

Normalmente, realizaremos una medición en las distintas zonas de la toma y realizaremos mentalmente un cálculo para encontrar un punto de compromiso en la exposición que nos permita obtener imagen aceptable en todas las zonas de la toma. Pero ¿que pasa cuando las diferencias son tan extremas que no es posible encontrar un punto medio de equilibrio en la exposición de toda la toma?.

Existe la posibilidad de hacer varias tomas manteniendo el encuadre y el enfoque mientras variamos la exposición, con el objeto de, posteriormente en el momento de la edición, montar las tomas realizadas y así conseguir un resultado más fiel con la realidad que somos capaces de apreciar a simple vista.

Pero hay otra manera de compensar la exposición en las diferentes zonas de la toma sin necesidad de acudir a técnicas de montaje fotográfico, para ello usamos el método de la Black Card.

Su fundamento es sencillo, tenemos que conseguir que las distintas zonas de la toma reciban el valor de exposición (velocidad  y apertura) que realmente necesiten pero en un sola toma. Esto se consigue tapando aquellas zonas que reciben más luz y destapándolas con el objeto de acortar su tiempo de exposición para que no aparezcan quemadas en la fotografía.

Pongamos un ejemplo:


black_card_photo2Supongamos una toma sencilla, en la que una parte del encuadre lo ocupa el cielo y la otra parte una zona en sombra con un riachuelo. Además queremos obtener una fotografía con efecto sedado en la corriente, por eso exponemos 3 segundos. La medición de luz de la zona en sombra respecto al cielo nos indica que el cielo necesitaría 1/3 del tiempo de exposición que es necesario para que la zona en sombra quedara correctamente expuesta. O lo que es lo mismo, la diferencia en la medición de luz nos indica una diferencia de +2ev del cielo tomando como valor 0 en el fotómetro de la cámara la medición de luz para la tierra.

Así pues si para conseguir el efecto seda necesitamos 3 segundos de exposición (a igualdad de parámetros) y para obtener un cielo correctamente expuesto necesitaríamos una exposición de 1 segundo.

Lo que haríamos sería tapar el cielo durante 2 de los 3 segundos de exposición. De esta manera obtendríamos una toma correctamente expuesta tanto del cielo como de la tierra, y ésta última, además, con la imagen del riachuelo sedado.

Éste es un ejemplo típico y, generalmente, no es tan fácil encontrar en el día a día situaciones tan claras pero, como nos podremos imaginar, las posibilidades creativas pueden ser mucho más extensas.

En la mayoría de ocasiones podremos no solo mover la Black lentamente, sino  que podremos cambiar su posicion a lo largo de la toma. Lo importante es comprender que la capacidad de la black card no es un elemento estático en la toma, sino que está dotada de un gran dinamismo.

Aquí ya es fácil comprender que cuanto más se alargue el tiempo en la exposición mayor será el efecto de ésta sobre los elementos dinámicos del encuadre. La habilidad de cada uno y la utilización conjunta de filtros,  nos darán unos resultados sensacionales. Se pueden conseguir fotos con elementos en movimiento y elementos estáticos a pesar de ser también dinámicos.


black_card_photo3La tarjeta negra es un recurso que permite controlar la luz, y puede ser usada tanto en paisaje, como en nocturnas para controlar las iluminaciones artificiales. Con un poco de práctica es muy sencillo conseguir grandes tomas que harán que dejes sorprendidos a muchas personas.

Los resultados a lo mejor no salen a la primera, pero poco a poco irás puliendo la técnica y finalmente te sorprenderás de todo lo que eres capaz de conseguir.

Practica y no desesperes.

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